Bebés, Juguetes

Obstrucción de las vías respiratorias en niños pequeños

Lo importante es desatascarlas, no tanto eliminar el objeto extraño que las obstruye
Gonzalo Barroso
10:43h Miércoles, 28 de julio de 2010
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Los juguetes pueden ser un elemento de obstrucción

Con los niños pequeños siempre hay que estar atentos. El mundo nuevo al que han llegado, tras varios meses en el seno de su madre, está lleno de objetos que llaman su atención. Y la mayoría de éstos se los llevan a la boca. Por eso los padres han de estar muy pendientes de las cosas con las que juegan sus pequeños. Al menor descuido, se las pueden introducir y atragantarse. Si esto sucediese, lo más importante es no perder la calma. El nerviosismo puede ser un obstáculo fatal ante una obstrucción de las vías respiratorias. Por eso, aquí os doy una serie de consejos en caso de que vuestro hijo se atragante con algún cuerpo extraño y no pueda expulsarlo.

Lo primero que hay que saber es que el bloqueo de las vías respiratorias impide la entrada de oxígeno a los pulmones y al cerebro; por lo que la falta de oxígeno durante más de cuatro minutos puede provocar un grave daño cerebral e, incluso, la muerte. El signo más característico de la falta de respiración es la coloración azulada de la piel y de los labios. Durante el atragantamiento, el niño, respondiendo a un mecanismo fisiológico reflejo contra la obstrucción, tiende a toser. En tal caso, se le colocará en posición incorporada para que siga tosiendo hasta deshacerse del cuerpo que le obstruía las vías. Si el niño no puede expulsar dicho objeto por sí mismo, y la ayuda médica aun no ha llegado, deberemos examinar la boca y eliminar cualquier cuerpo extraño visible. La extracción sólo se efectuará si el objeto es fácil de ver y extraer. Si no es visible, corremos el riego de empujarlo hacia adentro y empeorar la obstrucción. En cambio, si es visible, es aconsejable realizar la maniobra de gancho, que consiste en introducir un dedo por el lateral de la boca, efectuar un movimiento de barrido en su interior y utilizar el dedo como si fuera un gancho para extraer el cuerpo extraño.


Dependiendo de la edad del niño, las maniobras de desobstrucción serán diferentes. Si es menor de un año, hay que colocarlo de forma inclinada, con la cabeza en alto, darle cinco golpes en la espalda y hacerle cinco compresiones en el tórax. De esta forma, expulsará el objeto extraño. Pero si es mayor de un año, hay que realizarle la maniobra de Heimlich, que consiste, básicamente, en sustituir las compresiones torácicas por golpes interescapulares y por compresiones abdominales. Ante todo, hay que tener en cuenta que lo importante es desobstruir la vía aérea, no expulsar el cuerpo extraño, de lo que se encargará el equipo médico en cuanto llegue. Para concluir, sólo recomendar estar muy atentos a lo que los pequeños se introducen en su boca. Estos consejos de auxilio son útiles siempre en última instancia. Y es que es mejor prevenir que curar.

Foto: sefa en Arte y fotografía

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